5 razones por las que tienes hambre a todas horas

Te has preguntado alguna vez por qué comes y al cabo de un rato vuelves a estar hambriento? ¿O por qué tienes hambre a todas horas?

Hoy te vamos a explicar los motivos de esas sensaciones. Primero, es necesario saber cómo funciona nuestro cerebro con el hambre. ¿Cómo sabe nuestro cerebro que hemos comido? Gracias a unas hormonas que le dan la “señal” de que nuestro organismo está saciado. Esa sensación dura un tiempo, como ya sabemos no es eterna y esto es normal.

Entonces, ¿por qué hay personas que se sacian más que otras? Es por el tipo de hormona que desprenden los alimentos que ingieren. Por lo que si ingieren alimentos “saciantes” le enviará una señal a nuestro cerebro y dejará de pedirnos más alimento.

¿Es sencillo? Lo puede ser. Lo primero que debes saber es que tener hambre es normal. Como hemos dicho, esas señales no duran eternamente. De hecho, lo habitual es hacer cinco comidas al día para estar completamente sanos. A partir de esas cinco comidas se deben elaborar las más nutritivas para cada persona. Cada persona estará en una situación diferente y por eso, aunque aquí te debemos algunas claves, es muy importante que te permitas ayuda profesional. Una ayuda que te guíe en el proceso de elegir los mejores nutrientes para tus objetivos o tu situación física, o personal.

En tercer lugar, hay otros aspectos que no tienen que ver con qué comemos y que también pueden ayudarnos a saciarnos. Como el dormir bien o beber agua. Dormir bien ayuda a enviar señales al cerebro de que no tenemos hambre. La grelina, una hormona estimulante del apetito, se disparará cuando nuestro cuerpo tenga una falta de sueño. En cuanto a beber agua, su consumo antes de las comidas ayuda a reducir el apetito. No olvidéis que el agua no solo se bebe, también se ingiere mediante alimentos ricos en agua como las frutas y las verduras.

¿Y cuáles son los alimentos que se relacionan directamente con la sensación de hambre?

Los que aportan fibra, los cuales reducen la velocidad de vaciado del estómago y tardan más en digerirse. Aunque es importante saber qué tipo de fibra ayuda a la liberación de hormonas reductoras del apetito, y es aquella fibra que se disuelve en agua.

Aquí te dejamos algunos alimentos que son excelentes fuentes de fibra soluble: la avena, las semillas de lino, las naranjas, las zanahorias, el brócoli…

Otra clave es la proteína. La cual nos va a ayudar a reducir el hambre, por lo que será importante realizar una dieta con mayor ingesta de proteínas si queremos controlar los picos de hambre a lo largo del día.

Algunos alimentos con alto contenido proteico son: productos animales (carne, aves, pescado, huevos), legumbre, frutos secos, semillas, cereales integrales…

Finalmente, el peor aliado que no solo lleva a comer más pero peor, sino que puede provocarnos serios problemas de salud (de los que podemos hablar más adelante): los carbohidratos refinados.

Merecen un blog aparte, y por supuesto se lo daremos, pero a grandes rasgos los conoceréis por ser alimentos que han sido ultra procesados y han perdido sus propiedades: la fibra, las vitaminas y los minerales. Hay muchas fuentes populares de carbohidratos refinados como la harina blanca, base de muchos alimentos como el pan o la pasta. Alimentos gaseosos, dulces o productos horneados que están hechos con azúcares procesados.

Este tipo de alimento, al carecer de fibra, nuestro organismo los procesa muy rápidamente, se digieren y pronto se vuelve a tener hambre.

Lo más importante es diferenciarlos de los alimentos que tienen un alto contenido de carbohidratos que son ricos en fibra y que nos ayudan a saciar el hambre, como las verduras, las frutas, las legumbres y los cereales integrales.

¿Qué os ha parecido? ¿Habéis reconocido alguno de esos carbohidratos procesados en vuestra dieta? Si tenéis más dudas sobre el tema, no dudéis en enviarnos un mensaje y si os apetece que os ayudemos en vuestro proceso para mejorar vuestra alimentación, os dejamos nuestro contacto:

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